Hay días soleados, grises y oscuros; pero la vida sigue y hay que disfrutarla con todo y sus altibajos.
En ese trayecto, creo firmemente que hay muchas cosas que debemos desechar, aprender y valorar para poder avanzar en paz.
Desechar: El egocentrismo emocional
Debemos desechar ese egocentrismo emocional donde creemos que todo lo que pasa y se acciona a nuestro alrededor tiene que ver con nosotros. La realidad es que cada persona puede estar librando sus propias batallas, sintiendo cosas que solo tienen que ver consigo misma, buscando la manera de salir de esa oscuridad y procesar lo que le afecta, muchas veces sin encontrar la forma de expresarlo.
Entender esto nos libera de cargas que no nos pertenecen.
Además, suele ocurrir que las personas que más comprensión exigen desde el rol de víctimas son las que menos tienden a comprender a los demás; por eso, identificar estas dinámicas y buscar la ayuda adecuada es fundamental.
Aprender: El valor del retiro y la búsqueda de la claridad.
Debemos aprender que no todo es tan oscuro como parece en el momento y que siempre hay un camino de salida. En mi proceso, he entendido que cuando me aislo no lo hago por huir, sino porque el aislamiento me calma, me tranquiliza y me permite procesar las emociones hasta recuperar la claridad para pensar.
Ese retiro consciente es mi refugio; sin embargo, también es clave reconocer cuándo ese espacio personal necesita abrirse. Siempre habrá soluciones y personas dispuestas a apoyarnos y escucharnos sin señalar ni juzgar, sin interrumpir nuestro espacio pero dándonos una mano segura.
Valorar: El poder de moldear nuestra historia
Debemos valorar la vida. Entre tanta sombra y momentos vacíos, a veces quisiéramos desaparecer o simplemente «desactivarnos». Pero cuando te detienes a dar una mirada a tu alrededor, te das cuenta de lo hermoso que es estar aquí y de la oportunidad que representa transitar tanto los buenos como los malos momentos. Cada tropiezo nos hace crecer como personas pensantes y nos regala una visión más amplia de la existencia.
Nunca pienses que la vida no es suficiente. Nosotros mismos tenemos el poder de moldearla y construir el camino más bonito y soleado para nuestra propia historia.
Sientan, vivan el dolor si es necesario, pero supérenlo. Tómense el tiempo de aislarse si necesitan calma para pensar con claridad, pero nunca nos quedemos a vivir en la sombra.
Margarita








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